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divendres, 25 de gener del 2019

Duo de virtuosos

Ala Voronkova i Guerassim Voronkov saluden el públic del 
Teatre Principal de Valls que els va premiar amb una llarga ovació.Foto:A.E.

Text: ROMAN GALIMANY / Valls

Els Voronkov van retornar a Nits de Clàssics el passat dijous 24 de gener en un magnífic concert, Joies del ballet rus, després del reconeixement que varen tenir, amb aquest mateix repertori, en la prestigiosa sala de concerts de Nova York Carnegie Hall. No descobrirem ara la qualitat d’aquests dos artistes: el Guerassim l’hem tingut amb nosaltres com a director i com a pianista, i l'Ala Voroncova en diversos concerts, entre ells el memorable dels Capricis de Paganini, fa unes temporades.

Ala Voronkova és l'hereva d'una tradició musical que uneix precisió tècnica, musicalitat i sensibilitat. El programa que va presentar el passat dijous a Nits de Clàssics va ser ampli, variat i difícil. Tot i així, va seduir el públic de manera irresistible amb el geni i la força que van impregnar les seves interpretacions, fruit d’una tècnica impecable i una personalitat ben marcada.

L'exquisida varietat d’estils del repertori va evidenciar que a la força que impregna a totes les seves interpretacions la seguia la capacitat lírica i la calidesa del so, exquisides melodies que patentitzen la maduresa d'aquesta violinista. 

Sorprenent l’inici amb el Vals-scherzo de Chaikovski; hauríem d'escoltar aquesta música diabòlica interpretada per altres violinistes per apreciar les habilitats d'una artista tan captivadora... aparenta que ho interpreta sense esforç, contrastant amb el lirisme del fraseig i virtuosisme de la següent interpretació, la Dansa russa del mateix autor. Un lirisme, amb imaginació i fantasia, de bellesa i intensitat amb les obres de Glazunov i Rimski-Korsakov.

Ala Voronkova ens va embolcallar durant tot el recital amb la bellesa del seu so, dens i profund, i amb el vibrator precís en la tessitura mitjana, transparència en els aguts. En l'estupenda Suitte del ballet Romeo i Julieta de Prokofiev, en un arranjament de Guerassim Voronkov, on tots dos -l'Ala i el Guerassim Voronkov- dialogaren d'igual a igual; la seva comprensió sonora, i el segur i profund coneixement estilístic produïren un altíssim nivell interpretatiu.

Hi va haver una ovació de gala en finalitzar l’extens repertori. L'Ala i el Guerassim van portar a terme, en un equilibri difícil d’assolir, la música i les notes dels compositors russos; van assolir el repte que suposa la interpretació d’aquest concert –idèntic al que varen presentar al Carnegie Hall la primavera passada– amb importants quotes de virtuosisme, equilibrant les notes agudes i intensificant els fragments que ho requerien.

Obsequiaren al públic amb una obra del propi Voronkov i una de Rimski-Korsakov. Els aplaudiments van ressonar una bona estona al Teatre Principal.

dimarts, 22 de gener del 2019

"La música es para las pasiones"

Ala Voronkova y Guerassim Voronkov durante un concierto en el Carnegie Hall de Nueva York.

ANNA ESTALLO / Barcelona

Pocas veces se da la ocasión de poder entablar conversación con grandes artistas como Ala Voronkova y Guerassim Voronkov, grandes no solo por su talento sino también por la sinceridad, naturalidad y el apasionamiento que demuestran en todo momento.

Exhiben la fuerza y la maestría que cultivaron desde su niñez en Rusia, ese país de grandes músicos y escritores donde se formaron y dieron sus primeros pasos como profesionales.

Ala Voronkova ha sido primer violín de la Orquesta del Teatro Bolshoi y solista de la Filarmónica de Moscú; Guerassim Voronkov, pianista i violinista, ha desarrollado una larga carrera, dirigiendo algunas de las formaciones más reconocidas. Ha sido profesor y director de la Orquesta del Conservatorio Superior del Liceu de Barcelona, director titular de la Sinfónica de la Academia del Gran Teatre del Liceu y, actualmente, es profesor de Maestría en Dirección Sinfónica de la Universidad Nacional de Colombia.

Este jueves, día 24 de enero (20.30 h) los tendremos en directo en el Teatre Principal de Valls.

¿El tándem Voronkov/Voronkova es la clave del éxito?
[Guerassim Voronkov] “Llevamos muchos años tocando juntos y nos sentimos muy bien en cada concierto. En los ensayos ya es otro tema, pero en los recitales es todo un placer tocar con Ala Voronkova que es una gran violinista. Y si nos gusta tocar juntos creo que al público también le debe llegar esa emoción de satisfacción.”

¿Tan tremendo es eso que pasa entre ustedes durante los ensayos?
[Guerassim Voronkov] “Nos peleamos mucho. La principal razón de esas peleas  radica en la manera diferente que tenemos Ala y yo de preparar un concierto. Ella cuando viene a ensayar lo trae todo muy preparado, pensado y hecho al cien por cien. En cambio, yo normalmente estoy a la mitad del camino y cuando empieza el ensayo propongo cambios, maneras de hacer algo diferente a lo que trae Ala y es entonces cuando empiezan las discusiones, que acostumbran a ser muy fuertes.

Lo que tratamos durante los ensayos tiene que ver con los conceptos, con la interpretación, y no con los detalles técnicos. Ella ya tiene en mente cómo va a ser esa interpretación y yo tengo la mía, así que tenemos que buscar un punto intermedio. Sin embargo durante el concierto ya no nos podemos pelear. Ese es el momento en que intentamos unir nuestros temperamentos. Después de treinta años tocando juntos ya sé cómo respira y cómo construye sus frases… y realmente es un placer tocar con Ala Voronkova.”

[Ala Voronkova]”Ciertamente, saltan chispas… pero eso es bueno porque sin discusión no hay nuevas ideas y desaparece la creatividad. Estar de acuerdo en todo sería muy aburrido."

¿Fue tocando juntos que llegó el amor?
[Guerassim Voronkov] “Me enamoré a primera vista y no por la música, todo lo contrario que  Ala. Ella ni se daba cuenta que yo existía, casi ni me daba los buenos días. Yo intenté conquistarla y la única manera de conseguirlo fue a través de la música, así que le ofrecí tocar juntos con la idea de conocernos un poco más.”

¿Y qué dijo Ala?
[Guerassim] “Me dijo que le gustaría tocar la Sonata para violín y piano de Shostakóvich, una de las más exigentes que existen y, -casi- rompedora de dedos para el piano, pero como yo estaba muy enamorado acepté el reto. Así es que me encerré con mi piano para estudiar esta sonata.”

¿Qué pasó en aquél concierto?
[Guerassim]”Creo que fue bien. Ese concierto forma parte de una etapa en que todavía era estudiante. En Catalunya Música pasan de vez en cuando esta sonata que tocamos en 1992. Es una grabación en directo, pero la calidad es bastante buena.”

Sus orígenes –Rusia y Ucrania- les sitúan en unos países que se caracterizan por ser eminentemente musicales. ¿Qué les trajo a un país mediterráneo con una cultura y tradiciones tan diferentes?
[Guerassim]”Si observamos el panorama internacional encontramos muchos artistas que trabajan en países que no son su lugar de nacimiento. Esto lo podemos ver en grandes músicos de todos los tiempos; nacen en un país y acaban su vida en otro. Para nosotros fue una decisión muy difícil y Ala no estaba muy de acuerdo en que nos marcháramos, pero finalmente la convencí. 

Era el año de las Olimpiadas en Barcelona y la ciudad en aquél momento era un volcán de ideas, de creatividad, de explosión de música, de muchos conciertos y orquestas… por lo tanto merecía la pena venir a esta maravillosa ciudad, y creo que hicimos bien viniendo aquí. De vez en cuando vamos  a Rusia y nos alegra ver que se está recuperando. No podemos olvidar que durante la década de los 2000 la música vivió una situación muy complicada en Rusia.”

¿Tienen proyectos allí?
[Guerassim]”Junto con Ala acabamos de estar en San Petersburgo y Kazan, ciudad famosa por haber sido sede del mundial de fútbol. Allí hemos tocado el concierto para violín y orquesta de un compositor catalán como es Moisés Beltrán, y hemos quedado asombrados por el cambio de mentalidad de los músicos y los organizadores; ahora son más optimistas y positivos que hace treinta años. A pesar de que era una obra totalmente desconocida en Rusia, tuvo un gran éxito.”

¿En qué se han inspirado para confeccionar el programa que lleva por título Joyas del ballet ruso?
[Guerassim] “Ala y yo nos conocimos en el Teatro Bolshoi y ahora en el repertorio de Joyas del ballet ruso hemos incluido esa música de nuestros años de miel, estábamos plenamente enamorados y los espectáculos del ballet eran una maravilla. Sin duda, lo que más nos encantaba era la música, porque nos trasladaba a nuestra infancia y juventud, y a los primeros años de matrimonio. Esas obras para violín son muy románticas y reflejan muy bien nuestros sentimientos musicales como pareja. Yo decidí hacer un arreglo de la obra Romeo y Julieta de Prokofiev, había algunas que ya habían sido arregladas y siempre tenían un gran éxito se tocaran donde se tocaran, pero como se trataba de obras sueltas se nos ocurrió crear una suite en un formato reducido para poder explicar la historia de amor de Romeo y Julieta. 
Pienso que en esta versión para piano y violín se destaca más la belleza de la línea melódica, esa preciosidad del discurso construido por un gran melodista como era Prokofiev. Esta versión que ofrecemos es una versión aún más íntima de esta joya que compuso el gran Sergei Prokofiev.”

[Ala Voronkova]”Hemos añadido una obra más al repertorio. Se trata de Tango escrita por Guerassim. Estas navidades él nos hizo ese regalo tan valioso e inolvidable: Campanas de boda, Songerie (escrita a ritmo de  vals), y Tango. Me hubiera gustado tocar las tres piezas, pero el programa no se puede cambiar tanto, aunque quizás si el público queda contento y se anima… Para mí es un gran sueño sentir y ver lo que expresa mi marido con música, que es quizás  mucho más que con palabras.”

Uno de los alicientes de sus conciertos es la participación de su hija, Maria Voronkova, encargada de presentar e introducir el repertorio.
[Guerassim]”Sí, un buen día se nos ocurrió ofrecer en el Centro Cívico del Putxet en Barcelona, una serie de actividades bajo el título Conversaciones musicales organizadas por nuestra hija, María, que antes de nacer ya conocía sonatas de Chostakovich porque en casa vivimos rodeados de música, como mínimo entre nueve y diez horas cada día. Ella es actriz y directora de escena y acumula más de veinte títulos entre ópera, musicales, zarzuela y oratorios, y sus Conversaciones musicales han tenido un éxito enorme. Por eso decidimos incorporar sus habilidades a nuestros recitales.”

Joyas del ballet ruso fue un éxito en el Carnegie Hall de Nueva York la primavera pasada.
[Guerassim]”Nosotros fuimos los primeros sorprendidos. Esta era la primera vez que tocábamos en Estados Unidos y nos llenaba de felicidad poder hacerlo en una sala tan importante, aunque debo decirle que estuvimos a punto de no tocar debido a una gran tormenta de nieve que paralizó toda la ciudad. Me pasé el día esperando esa fatal llamada en que te comunican: ʿLo sentimos pero tendremos que anular el concierto…ʾ, pero al final el concierto se mantuvo en cartelera y cuando salimos al escenario vimos que la sala estaba llena! 

También hay que decir que una gran parte de los espectadores que asisten al Carnegie Hall son descendientes de emigrantes rusos, así es que ese día con un repertorio eminentemente ruso, se daban todos los ingredientes para que el concierto fuera un éxito tan importante que incluso el director del Carnegie Hall nos hizo llegar una felicitación personal por la repercusión que tuvo el espectáculo.”

Dicen de Ala Voronkova que es una eminencia en el repertorio ruso. ¿Está de acuerdo?
“No lo entendería de otra manera. Nací en Ucrania y a los 13 años me trasladé a Moscú para estudiar violín. Llevo la música en la sangre porque Rusia y Ucrania son países con una gran tradición musical, lo mamamos en la leche materna. En mi país la educación musical es vital, escuchamos música en todas partes: en casa, en el transporte, en la calle… y si encima te dedicas a la música como profesional asistes a concierto dos o tres veces por semana, como mínimo. La música existe de forma natural en nuestro cuerpo.”

Me hablaba de Rusia y Ucrania. ¿Cómo ha vivido el conflicto entre esos dos países?
“Me ha afectado profundamente y me ha causado una gran tristeza. Rusos y ucranianos siempre habíamos sido muy amigos y nunca habíamos tenido problemas, pero de repente vimos de qué manera se hacía crecer el odio entre la gente; y eso fue una barbaridad. Creo que para superar este trauma va a ser necesario que pasen muchos años. También es cierto que los amigos que teníamos los seguimos teniendo porque entre gente inteligente no existen conflictos. Ahora han quedado secuelas: hay problemas para ir a Ucrania, para ir a Rusia…”

¿Cómo se define Ala Voronkova?
“Soy muy apasionada. Tocar la música sin expresión, con falta de pulsación y de pasión es imposible, aunque existen grandes músicos que tienen mucha técnica, pero expresan poco. La música es para las pasiones.”

¿Es con el repertorio ruso que se siente más cómoda?
“Me gusta el repertorio ruso, pero también toco Bach, Vivaldi, Piazzola, Paganini, Brahms… pero es obvio que el origen de un músico marca su trabajo. Ahora bien, con el repertorio español, por ejemplo, me siento igual de cómoda porque pienso que el temperamento y el concepto de la música son muy parecidos, aunque el estilo sea muy diferente.  Por cierto, que recientemente grabé el disco Aires gitanos conjuntamente con el guitarrista Sergi Vicente con obras de Falla, Sarasate, y Monasterio, entre otros. Se trata de obras que en la mayoría de los casos han sido arregladas para violín y guitarra.”

¿Están preparando algún otro disco?
[Ala Voronkova] “Sí, ahora estamos trabajando en un álbum sobre Joyas del ballet ruso, que en un par de meses podría estar en el mercado.”

Hábleme de su violín porqué creo que también es una joya.
“Sí, es un Maggini de 1600, un instrumento original de la época del cual hay muy pocos ejemplares en el mundo, menos de cincuenta.”

¿Cómo lo consiguió?
“Es una historia increíble, si lo hubiera buscado no lo habría encontrado.”

Siga, siga… Que intriga!!
“Yo tenía un muy buen instrumento francés, y aunque en el fondo siempre albergaba la idea de poder conseguir un violín italiano,  todos los que probaba no me convencían. Un día, después de un concierto de Chaikovski un luthier francés vino a verme y me ofreció este violín porque pensaba que estaba hecho para mí. Mi marido se asustó muchísimo, no lo vio nada claro, primero por el precio, y luego por su tamaño, que es lo que caracteriza a este tipo de violines: son más grandes de lo normal.

Maggini nació cuando murió Stradivarius, que ya puso las normas estrictas del tamaño de este instrumento. Maggini todavía no había fijado estos límites y todos sus modelos se caracterizan por su tamaño. Mi violín, por ejemplo, es un centímetro y seis milímetros más grande que los violines convencionales. Y yo soy más bien pequeña y de manos menudas. Por eso mi marido quería quitarme de la cabeza esta idea, pero cuando cogí este instrumento vi claro que era para mí.

Él me quiso poner a prueba y me invitó a tocar con este violín al día siguiente en un concierto que tenía programado, sin tener tiempo de habituarme a mi nuevo violín. Estaba tan enloquecida con el sonido de este instrumento que acepté el reto. Mi marido, tan astuto como siempre, invitó a sus amigos al concierto y les hizo sentar en sitios estratégicos de la sala para poder escuchar cómo sonaba este violín. Guerassim estaba convencido que yo iba a sufrir y que el violín no iba a sonar nada bien. Al final del concierto tuvieron que reconocer que el sonido del violín les había maravillado.”

Una pieza única… e irrepetible.
“Por supuesto, además este violín, hecho de madera de abeto y arce, en sus orígenes tenía una cabeza de forma cuadrada [parte dónde se sujetan las clavijas] que se consideraba más bien un adorno, aunque eso no afectaba para nada a la virtualidad del violín, pero sí que era una particularidad que lo hacía único. Con el tiempo esta particularidad desapareció.”

¿Cuántos años llevan juntos Maggini y Ala Voronkova?
“Cerca de veinte años; lo quiero casi como a un hijo.”

dimarts, 13 de desembre del 2016

Música russa i tàrtara, la bellesa d'un repertori inèdit fins ara

El director Guerassim Voronkov al final del concert de música russa i tàrtara
a la Casa de Cultura de Valls. Foto. JOAN GASULL
Guerassim Voronkov, director rus establert a Barcelona,  va demostrar ser un perfecte coneixedor de Dmitri Shostakóvich, en el concert simfònic del projecte internacional Joies de la música russa i tàrtara, celebrat el diumenge, dia 11 de desembre, a la Casa de  Cultura de Valls. Nits de Clàssics oferia a la seva audiència un espectacle singular i excepcional i inèdit fins ara.
Aquest concert és el resultat de la cooperació de la Camerata Eduard Toldrà,  la Unió de Compositors de Rússia i la Unió de Compositors de la República de Tatarstan, subvencionat pel Ministeri de Cultura de Rússia. El concert va tenir un convidat de luxe, el creador, promotor i compositor Rashid Kalimulin, president de la Unió de Compositors de Rússia; president la Unió de Compositors de la República de Tatarstan, i Artista del Poble de Rússia i Tatarstan. Kalimulin està considerat un dels compositors actuals més importants de Rússia així com reconegut manager i organitzador.
La primera part del programa estava integrat per un grup d’obres molt interesants de diferents compositors de Tatarstan, que van remarcar la genialitat del Shostakòvich de la segona part.
Guerassim Voronkov, poc amant de fer cap introducció en els recitals que dirigeix, va voler fer un incís especial en relació al contingut del repertori. Per a Voronkov, és curiós que, sent una república musulmana, dues obres de Tartarstan siguin Al mur de lamentacions de Elmir Nizamov, de clar contingut jueu, i Litania de Leonid Liubovsky, amb referències cristianes.
Totes dues van ser de les més atractives de la primera part, amb un estil classista i fàcils melodies que arriben bé al públic.
Els dos preludis, de Anatoly Luppov, van aportar el caire més intel·lectual de la primera part. I Sat-Sok va ser l'única obra d'una dona, Julia Bek,  una música amb alguns passatges una mica exòtics, petites melodies que podrien suggerir a l’espectador el  folklore d'algun lloc concret. 
Hijos del Cielo, una obra en quatre temps, d’un estil minimalista que fa referència a grans prats, horitzons llunyans i genets, festes campestres, era l’ obra del president de l’associació de compositors que no va lluir prou degut al excessiu volum de so del piano.
Ala Voronkova, a l'esquerra de la imatge. Foto: J.G.
L’única obra no russa era del compositor català Moisès Bertran. La va interpretar Ala Voronkova, solista de violí, amb l’orquestra, posant tota la seva qualitat i tècnica ben reconeguda, amb un llenguatge musical de l’obra bastant dur que dificulta la interpretació.
En la simfonia de cambra de Shostakóvich, Guerassim Voronkov va treure un gran partit dels membres de l'orquestra de cambra Eduard Toldrà -magníficament conjuntada-, que ja va dirigir en el concert inaugural de la temporada de Nits de Clàssics.
La seva direcció eficaç, sempre pendent dels músics, va donar una interpretació de la Simfonia per a orquestra de cambra amb una direcció molt indicativa, de vivacitat estimulant i detallista al mateix temps, amb gran matís, precisió i adequació estilística, conjuntant als components de l'orquestra de manera eficaç. El resultat va ser un treball excel·lent per part del director, que va conduir l'orquestra de forma segura i amb autoritat en els passatges més complexos i delicats.
Ha estat un gran esdeveniment que l'orquestra Camerata Eduard Toldrà, amb el director Guerassim Voronkov, hagin presentat a Valls un programa tan pedagògic i il·lustratiu d’una música, i uns compositors, que no ens havia arribat fins ara.
Va ser un encert tancar l’espectacle amb la Simfonia per a orquestra de cambra, de Shostakóvich, una preciosa obra d’aquest gran compositor rus que va ser executada amb una bellesa extraordinària.

El públic, que omplia la sala d’actes de la Casa de Cultura, va premiar l’esforç i la qualitat de tots els intèrprets amb llargs aplaudiments. Una llàstima que aquest concert no s’hagués celebrat al teatre Principal, un recinte amb les condicions adequades per a un concert de tanta categoria i alt nivell. 

dilluns, 23 de maig del 2016

La violinista que encén passions

Ala Voronkova durant el seu concert al Teatre Principal de Valls en el cicle Nits de Clàssics. Foto: JOAN GASULL
La violinista Ala Voronkova i el pianista Guerassim Voronkov,  van protagonitzar un dels concerts més esperats de la temporada al Teatre Principal de Valls, dins del cicle Nits de Clàssics. La concertista va encendre passions en aquest recinte on els Amics de la Música han aconseguit captar públic de tota la demarcació de Tarragona.
Tots dos artistes van oferir un repertori ben escollit i seguint un ordre coherent amb el contingut de les obres i estructurat en dues parts: la primera, dominada per unes alternances entre lirisme i virtuosisme, i la segona, amb obres que descrivien l’amor en totes les seves versions.
La diferència entre una i l’altre també es va reflectir amb l’estil i l’esperit de la manera com es trasllada a la música el sentiment per representar cada obra: més intimista la segona part i més exultant la primera.
La part inicial, d’estil vivent, la va obrir el trepidant Preludi, de J.S. Bach, amb adaptació de Kreisler, on Ala Voronkova va exhibir la gran tècnica, i també la sensibilitat en els piano quan així ho requeria aquesta obra, d’una mica de tres minuts de durada i de gran risc per a l’intèrpret.
Tant el violí com el piano es van magnificar en la interpretació de Sobre alas de una canción, de Mendelssohn, que molts hauran escoltat més d’una vegada. Va ser realment deliciosa la versió que van oferir al públic, el tempo, els pianos, el lirisme...
I de molt temperamental es pot qualificar la interpretació de les peces de Wieniawski  i  de Sarasate, amb què va concloure la primera part.
Voronkova es va mostrar molt sensible i lírica amb el violí en les Quatre cançons, de Grieg, afegint tot el sentiment i expressió que requereix la seva música: molt lírica en Ich liebe dich, i més dinàmica i descriptiva en les altres tres cançons, sempre, en totes elles demostrant una tècnica molt depurada i una netedat en l’execució. Molt ben acompanyada pel pianista, que va posar els matisos d’intensitat quan va caler.
Amb les tres cançons de Kreisler, una obra extensa i variada amb els passatges, ben coneguts pels seguidors d’aquest compositor, va arribar l’ocasió idònia per al lluïment dels dos intèrprets.
Salut d’amour, d’Elgar, va ser un reflex de tota la sensibilitat i l’intimisme de la música del violí, mentre que Tzigane,  de Ravel, amb què acabava el concert, feia aflorar tot el virtuosisme d’Ala VoronKova.
A l’èxit de la vetllada hi va contribuir la plaent presentació que va fer  Maria Voronkova, filla dels dos intèrprets. Amb un estil amè va comentar les diferents obres i va fer més entenedores les partitures que interpretaven.
El públic, molt satisfet i àvid de més música, es va mostrar exultant i va voler premiar els dos intèrprets amb llargues ovacions. Els dos concertistes van recompensar els espectadors interpretant dues obres de gran dificultat, com és el Vol del borinot, de Rimski-Korsakov, i el també complicat Zapateado, de Sarasate.